El debate en el Congreso sobre la polémica de las banderas españolas en los ayuntamientos, en el que el PP se enfrentó a todos los demás grupos, vivió un momento de intensidad dialéctica inusual. En el fragor del debate, Josep Andreu, alcalde de Montblanc (Tarragona) y diputado de ERC, le espetó a Ana Torme, del PP: “En los ayuntamientos escoceses sólo hay una bandera, la escocesa. En 2001 yo era alcalde, ustedes mandaban, y nadie me dijo nada para que pusiera la bandera española, que nunca ha ondeado en mi municipio. Tendrían que inhabilitar al 99% de los alcaldes catalanes. Cuando ustedes gobernaban con CiU, los de CiU no la ponían y ustedes no decían nada. Espero que no, pero si gobiernan, vengan a Montblanc a inhabilitarme. Por imposición no conseguirán nada más que crear cada día más independentistas”.
Todos los demás grupos aplaudieron con entusiasmo esta aportación de su experiencia y coincidieron con Andreu en criticar al PP por reclamar ahora modificaciones legales para sancionar a los alcaldes cuando en ocho años de Gobierno nunca tocaron este asunto.
Torme acusó al Ejecutivo de “amparar y dar alas a los radicales” porque “su discurso no se diferencia [en] nada del de ERC”. El PP reclamaba un régimen sancionador para quien incumpla la ley de banderas, algo que no existe porque el Tribunal Supremo lo impidió en 1992. Sólo el PP apoyó su propuesta, entre críticas de electoralismo de todos los demás grupos, de manera que el resultado fue de 123 votos a favor y 178 en contra.
Vivir para ver…